Los 12 impuestos más Tontos de la Historia


En la historia de la humanidad, los impuestos no siempre han estado relacionados con el recaudo de dinero. Las sociedades han tenido que entregar como tributo plumas de gallina, bueyes y pelo de mujer. También se han visto obligadas a cantar y bailar para tener derecho a la pesca, componer coplas para no pagar impuestos y tributar con horas de trabajo físico.

Los impuestos tienen casi la misma existencia que la humanidad. Son una especie de requisito para pertenecer a un grupo y han evolucionado al mismo tiempo que las sociedades. Sin embargo, los cobros absurdos no han cambiado con el tiempo. Estos son los impuestos más raros del mundo.


Impuesto a la obesidad
En 2007, el Ministerio de Salud y de Asuntos Sociales de Finlandia estuvo a punto de aprobar una ley que obligaría a los obesos a pagar más impuestos. Las personas que tuvieran el Índice de Masa Corporal (IMC) normal no tendrían que pagarlo. En declaraciones oficiales, el Gobierno aseguró la intención era premiar a todos aquellos que se mantienen en forma. También se habló de reducir el IVA a los vendedores de bicicletas. No obstante, la norma no fue aprobada porque considerarse discriminatoria.

Impuesto a la belleza
El economista japonés Takuro Morinaga propuso aumentar los los impuestos a hombres solteros y físicamente agradables. La propuesta también pretendía reducir el tributo a los poco agraciados. El objetivo era dividir a la población japonesa en cuatro categorías: los lindos, los normales, los feos y los muy feos.

Impuesto a brujas y adivinos
En 2011, la autoridad de Bucarest (Rumania) determinó que quienes se dedicaban a la adivinación y la brujería debían pagar un impuesto del 16 por ciento de todos sus ingresos. También fueron obligado a hacer aportes para al servicio de salud y jubilación.

Impuesto a la pornografía
El ministro de Finanzas italiano Giulio Tremonti estableció un impuesto del 25 por ciento sobre toda la pornografía hardcore. Esto sucedió en 2005, pese a las objeciones de la industria de pornografía. Finalmente, Italia logró así encontrar un nuevo ingreso económico.



Impuesto a los sombreros
Entre 1784 y 1811, el gobierno británico creó un impuesto para quienes compraran sombreros. El valor del tributo variaba según el precio de cada modelo. El no pago de tal impuesto conllevaba a una multa y hasta podía llegar a castigarse con la pena de muerte.

Impuesto a la barba
El Zar Pedro el Grande de Rusia reglamentó un impuesto para aquellos hombres con barba en crecimiento. Argumentando que sus compatriotas debían abandonar costumbres arcaicas. Quería acercarlos a “los ciudadanos afeitados de modernización de Europa Occidental”.

Impuesto a las ventanas
El rey Guillermo III de Inglaterra aplicó un impuesto para todos los dueños de casas con más de seis ventanas. Sucedió a finales del siglo XVII y muchas de las personas prefirieron que sus hogares tuvieran poca luz. El dinero se usaba para  guerra.

Impuesto a grasas saturadas
En octubre de 2011, el Gobierno de Dinamarca anunció el aumento de impuestos a productos como la mantequilla o el aceite. El objetivo era prevenir problemas de salud entre su población. Se trató de una lucha contra la obesidad y para mejorar la oportunidad de mejorar la calidad de vida.

Impuesto a flatulencias
En Irlanda y Dinamarca por poco se toman medidas extremas para cuidar el medio ambiente. En ambos países se planteó la idea de crear un impuesto por las flatulencias del ganado doméstico,  luego de que un estudio científico determinaba que el ganado era responsable de un gran porcentaje de la emisión de gases de efecto invernadero. El impuesto consistía en trece euros por animal.



Impuestos a la droga
Desde 2005 al 2009, los distribuidores de drogas en Tennessee (Estados Unidos) pagaron un impuesto por la marihuana, cocaína, crack y anfetaminas. El pago se realizaba de manera anónima y la policía era la encargada de verificarlo. Por cada gramo de marihuana se pagaban tres dólares y medio, cincuenta dólares por gramo de cocaína y doscientos por gramo de crack . En 2009, el Tribunal Constitucional lo declaró ilegal.

Impuesto a los inodoros
Los habitantes de Maryland (Estados Unidos) deben pagar cerca de treinta dólares al año por tener un inodoro en propiedad. En este mismo lugar se debe pagar cerca de 46 mil dólares al año por bajar la palanca del baño.

Impuesto a los perros
En España se planteó un impuesto para cobrar entre 15 y 35 euros a las personas con perro. Sin embargo, no era para todos los habitantes. No lo pagarían los ciegos propietarios de un lazarillo, las personas mayores de 65 años que vivan solas y las personas que adopten un animal de compañía. Por su parte, en Carolina del Norte (Estados Unidos) a partir del cuarto mes de vida de un cachorro se pagan diez dólares, si el animal está castrado, y de 75 dólares si no lo está.

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